Será mejor que no apagues la luz (ni la enciendas, ni nada)

Daniel Mercado

Te llevas a tus citas al cine y, pese a que estás más que acostumbrado a que resulten ser una pérdida de tiempo y dinero, las películas de terror siguen siendo efectivas en eso de romper el hielo y te has consagrado ya como un experto en utilizar los sustos para arrimarte un poco más. Un bostezo disimulado y ya te has agarrado como un koala. Chico listo.

Te gusta hacerte el fuerte y sorprender con tu indiferencia ante el miedo, no hay rayo que te parta. Pero ten cuidado, quizás tu técnica flojee y acabes perdiendo el respeto si escoges Nunca apagues la luz. A lo mejor, incluso, te sorprendes a ti mismo botando en el asiento y se te escape algún gritito tan agudo como inoportuno. Dios no lo quiera.

David Sandberg dirige esta película que nos sorprende y que supera la media del cine de terror actual. Una hora y veinte minutos angustiosos en los que se juega con esos miedos que aguardan en nuestro subconsciente el momento oportuno para salir a relucir. La oscuridad, la locura, la vulnerabilidad de la infancia, los lazos familiares… Un cóctel perfecto para que no consigas dormir esa noche.

Mientras decides si te atreves o no, te dejamos el tráiler para que vayas haciéndote a la idea de lo que te espera. Y recuerda, piénsatelo dos veces antes de apagar la luz. ¿Quién sabe lo que puede estar esperándote entre las sombras?

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