Cartier

Cartier reinventa las normas del perfume

Ángela Zapiain

La Maison Cartier es una de las pocas perfumerías que cuenta con su propia perfumista, Mathilde Laurent. Los últimos lanzamientos han innovado las reglas del perfume clásico, recogiendo la esencia de la firma, que, una vez más, vuelve a reflejarse en su última creación. 

Laurent, visionaria, iconoclasta, libre y rigurosa ha conseguido mantener las exigencias y elegancia propias de Cartier en sus creaciones. El eau de toilette para hombre llamado L’Envol de Cartier u Oriental verde, nos brinda una sensación luminosa y una elevación del ser y del espíritu llena de vida. La perfumista habla del perfume como leyenda, exceso, tradición, saber hacer y modernidad, todo ello con una característica clave: pasión. Mathilde Laurent, mantiene que el mundo de las emociones debe reinar en la creación de este perfume y por eso se ha empeñado en seleccionar los ingredientes en función de los choques sensoriales que estos provocan.

Pero la cosa no termina aquí. La Maison Cartier ha creado por primera vez un OSNI (objeto perfumado no identificado). Han optado por esta creación llamada Le Nuage Parfumé para poder ver el perfume de manera diferente, liberándolo de su condición de producto. Además, para poder mostrar la belleza del arte olfativo, Cartier preparó una serie de eventos entre el 20 y el 23 de octubre en el Bassin du Palais de Tokyo durante la FIAC. Allí se ofreció una prueba de las fragancias y el olor como medios de creación. Los eventos mostraron al público una perfecta ingeniería climática. Si mirabas hacía un cubo de cristal transparente, se podía observar una nube flotando como por arte de magia en su interior. Pero lo mejor llegaba cuando los visitantes eran invitados a entrar y subir por las escaleras de caracol que conducían hasta la nube. Al llegar a la cima del cubo, el objetivo cambiaba, ya no se trataba de observar, sino de oler las notas melosas de L’Envol de Cartier. Este concepto manipula las condiciones climáticas en el interior del cubo y así, la nube se puede mantener en posición. Por lo tanto, su altura, densidad y ubicación exacta se controlan desde el interior del cristal.

Le Nuage Parfumé fue creada como una oda a la elevación del espíritu y los sentidos. Como reflejo del poder de la ciencia, este OSNI transforma los aromas de la naturaleza reinterpretados por la perfumista. De esta manera, Cartier ha conseguido fusionar perfume y joyería, invitándonos a soñar y estimulando nuestros sentidos.

Cartier perfumista

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