jeanpaul_1

Chris Bunn es la esencia de Jean Paul Gaultier

Bru Romero

Cuando un clásico de la perfumería masculina (o de la femenina) triunfa es mejor no tocarlo. ¿Para qué jugar con fuego y acometer cambios que aunque creamos mejorarán el producto, pueden acabar con él? Pues bien, Jean Paul Gaultier se salta esta regla como buen torero. Bueno, a medias.

Lanzada en 1995 y con el nariz Francis Kurkdjian tras ella, Le Mâle supuso un auténtico bombazo para el incipiente mercado de belleza masculina.  Un triunfo que más de dos décadas después pasa por el cirujano para someterse a unos pequeños retoques y para transformarse en Le Mâle Essence de Parfum, con el modelo Chris Bunn como fragancia hecha carne y hueso.

El continente (entiéndase, el frasco) afina su silueta y ensancha espaldas. Cosas de los nuevos gustos corporales. Un envase mucho más anguloso a la sazón de las múltiples facetas que mostramos cada día y donde el dorado de los apliques se suaviza hasta obtener tono carnal. Por su parte, el contenido mantiene la lavanda y la raíz de costus pero suaviza el cardamomo, inspirado por el cuero aterciopelado o la propia piel. Un olor mucho más ligero pero con la potencia de un machote marinero como Bunn cuya piel, lo más seguro, exude esencia de perfume.

jeanpaul_2

PUBLICIDAD



PUBLICIDAD