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No está todo perdido para ‘House of Cards’

Cristina Romero

Casi con el disgusto todavía en llamas por la cancelación de la House of Cards tras su sexta temporada, Netflix anuncia que no todo son malas noticias para esta serie que, en contra de todo pronóstico, se ha visto atizada por todos sus frentes.

No todo son pulgas para un perro que se presenta flaco, lamentablemente, tras amanecer un día con el escándalo de un supuesto acoso sexual de Kevin Spacey, Frank Underwood para los amigos de House of Cards, a un compañero de profesión, allá por 1986. Una acusación a la que Netflix se manifiesta con prevención decidiendo cancelar indefinidamente la continuidad de la serie, muy probablemente, hasta la resolución de este delicado asunto. Una decisión tajante de la productora de House of Cards tras el salto a los medios de la noticia que puso y mantiene a Kevin Spacey en una situación complicada, también de cara a su trabajo.

Una serie de catastróficas desdichas que deja la trama tan entramada de la serie en un jaque mate casi asegurado, anticipado y pesante para su comprometida audiencia. No es justo. Y como injusticia, Netflix ya se ha comprometido a hacer algo para apagar las llamas de disgusto que circulan por las redes sociales.

Con la reputación de un actor puesta en entredicho y una serie hundida hasta nuevo aviso, Netflix piensa en un spin-off de otro de sus protagonistas, a veces en la sombra y a veces experto en marcarse episodios girando a su alrededor. Doug Stamper es el agraciado para adelantar un puesto en el reparto y convertirse en el nuevo personaje a seguir.

Stamper, interpretado por el actor Michael Kelly, tomará el relevo a su antiguo jefe Fran Underwood con un guión a cargo de Eric Roth. Este dato es uno de los pocos que la productora y Netflix han querido desvelar hasta el momento.

Puede que este spin-off sea una declaración de intenciones en la sombra para mantener activo el vínculo con su serie matriz o un desvío de atención de Kevin Spacey a favor de este nuevo proyecto. En cualquier caso, los Underwood seguirán en nuestras vidas, directa o indirectamente, aunque esta vez no sea Frank quien mire directamente a la cámara.

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