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Topacio Fresh: “En la tele hemos tenido una visibilidad extraña. Siempre se nos relacionó con el freak show”

FRAN PATIÑO

A solo unos días del comienzo del WorldPride hablamos con Topacio Fresh. La dueña de la Fresh Gallery será una de las pregoneras del evento mundial que se celebrará en Madrid. Como mujer transexual, representará a un colectivo que ella conoce mejor que nadie. Topacio se sincera y conversa con nosotros sobre su trabajo, su vida personal y la situación social de las personas trans.

Vas a ser una de las pregoneras del WorldPride. ¿Qué se siente? ¿Estás emocionada?

Para mí es un honor, primero porque este orgullo trata el tema de la visibilidad trans, que es algo que me toca de manera directa; y segundo porque es el WorldPride y supone dar el pistoletazo de salida a un evento muy importante.

¿Sientes una gran responsabilidad al representar al colectivo de personas trans?

Este año he sido embajadora del WorldPride y hemos hecho una gira por todo el mundo para promocionar Madrid y el propio Orgullo Mundial. Estoy nerviosa porque no solo tengo la responsabilidad de Madrid, también doy el pregón de Sevilla, el de Palma de Mallorca y el de Canarias. A partir de ahora podré poner en mi currículum que soy pregonera (ríe).

¿Ya sabes qué mensaje darás en el pregón?

Más allá de que yo sea una persona jocosa y tenga una personalidad divertida, quiero ofrecer un discurso que sea noble y que lo entiendan todas las personas. Estamos hablando de un tema serio. Vamos a hablar mucho de los jóvenes y niños trans y del acoso escolar. Vamos a tener el cachondeo justo y necesario pero vamos a hablar de temas concretos que nos afectan y por los cuales nos seguimos manifestando. La gente cree que esto es una marcha y es una fiesta, pero en realidad es una reivindicación de derechos.

Hay gente que dice eso de que el Orgullo Gay no le representa, ¿qué les dirías?

Si no les representa una carroza o no les representa irse de fiesta, pueden ir al Summit que son unas jornadas de charlas sobre derechos humanos. Las personas que dicen que el Orgullo no les representa tienen en iniciativas como esta una alternativa en la que personas de todo el mundo vienen a dar su punto de vista sobre lo que está pasando en la sociedad. También va a haber exposiciones de arte, el WorldPride Park y otras muchas cosas para que las personas a las que no les interese la fiesta tengan otras opciones. Si aún así no les interesan todas estas actividades que giran en torno a la temática LGTB es porque definitivamente no pertenecen al colectivo.

¿Y qué piensas de quienes dicen que a estas alturas ya no es necesario celebrar un Orgullo Gay?

Ah, claro… ¿Y lo que está pasando en Chechenia? ¿Hay que mirar hacia otro lado? O lo que ha ocurrido en Murcia con la agresión neonazi durante la manifestación del Orgullo LGTB, o los atentados que sigue habiendo en Latinoamérica, o los homicidios que existen en mujeres transexuales que la mayoría no vive más de 35 años… ¿Qué pasa con todo esto? Así que sí que tenemos que seguir manifestándonos. Puede que una persona que se casó, que obtuvo los mismos derechos y que trabaja en una oficina piense que ya está todo hecho. Sin embargo, hay muchas otras personas que pertenecen al mismo colectivo que todavía no han logrado cosas como la despatologización de la transexualidad o la ley de identidad de género, o sea que está todo cogido con pinzas dependiendo desde dónde se mire y quién lo mire. ¿El hecho de que dos chicos gays se hayan casado significa que no tienen que ir más a una marcha? ¿Qué pasa con todos esos niños transexuales que aún no consiguen su nombre porque tienen que despatologizarlos, tienen que ir a una unidad de género y les hacen bullying en el colegio? No hay que pensar solo en uno mismo, sino en una idea más general de todo lo que está pasando.

¿Cómo ves la situación a nivel social de los transexuales en España?

Yo soy una mujer mediática y en ese sentido tengo ciertos privilegios, pero reconozco que todos los casos no son iguales. Falta inclusión laboral. Faltan personas trans trabajando en lugares comunes, no solamente en la televisión o ligados a la prostitución y a la trata. Necesitamos una mujer transexual que trabaje en una panadería, necesitamos un chico transexual que trabaje en un autobús o donde quiera. Eso sería la normalización y para eso yo creo que todavía falta.

Apoyas a las personas LGTB a nivel personal pero también desde la Fresh Gallery. ¿Casi todas las colecciones que expones suelen estar relacionadas con el colectivo?

El 70% de las exposiciones que tenemos son de temática LGTBI y queer. No queremos tampoco que todas estén en esta línea porque entendemos la diversidad como un todo, pero sí que tenemos un gran porcentaje. Soy consciente de que es un compromiso porque es probablemente la temática que menos salida económica tiene, pero es un riesgo y en la vida está el riesgo también.

¿Cuáles son tus artistas favoritos de los que has expuesto y cuáles desearías tener en la galería?

Lo hablaba hoy con Israel (su marido). Llevamos diez años en la galería. Abrimos en 2008 y el año que viene vamos a cumplir diez años con una gran exposición de Aitor Saraiba por el aniversario. Pero la que tengo en este momento de Bruce LaBruce es una de las exposiciones con las que me siento más realizada. Fue complicado porque era una recopilación de 25 años de trabajo de Bruce LaBruce y la galería es pequeña, pero pudimos diseccionar toda su obra y hacer una mini retrospectiva de su trayectoria. La verdad es que él cuando vino se quedó sorprendido y muy contento. Hemos tenido también buena respuesta del público y de los medios, así que estoy feliz con esta exposición y de poder festejar nuestro décimo aniversario con Aitor Saraiba que regresa a la galería.

¿Cómo llegas a dedicarte al arte? ¿Te habías formado para ello o fue casualidad?

Fui becaria del Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León antes de trabajar en Distrito 4, la galería de Marga Sánchez. Así fue como me preparé y sobre todo de manera autodidacta: visitando museos, acudiendo a exposiciones, leyendo libros, yendo a cursos y sobre todo teniendo muchísimos amigos artistas. Ya sabes, mi galería es como una prolongación de mi casa, es una prolongación de lo que yo colgaría en mis paredes.

Hace quince años que llegaste a España desde Argentina. ¿Hay diferencia a nivel social para una persona trans entre vivir allí o aquí?

Por supuesto que sí. La diferencia es abismal. A pesar de que en Argentina ahora han hecho unas leyes más avanzadas que en España, la sociedad va por detrás. Hay una ley de identidad de género. Las personas en Argentina pueden elegir su género en el registro civil sin pasar por una unidad de terapia, sin pasar por una patologización o sin tener que elevar ningún recurso de amparo. Solo tienen que ir al registro civil y ponerse el nombre y el género que quieran. Pero a pesar de esta ley súper avanzada, luego en la sociedad, sobre todo en el interior de Argentina, aún se ven muchísimos casos de discriminación, de muertes que no se explican y sigue sin haber inclusión social. Por eso en Argentina están tratando en este momento la Ley de Cupo Laboral Trans para que se incluya a personas trans cuando se ofrece un empleo público. Es un punto a favor, pero a nivel social es necesario educar, despatologizar, ir a los institutos, hablar con los profesores y fomentar la inclusión social.

¿En tu familia cómo se tomaron tu transexualidad?

Mi familia me dijo “así en esta casa no, así no te queremos aquí” y me invitaron a irme si no me adaptaba a las leyes familiares. Hoy por hoy no ocurren esas cosas en las familias actuales. En mi caso fue duro. Luego mi familia lo entendió. Me fui de Argentina, me vine a Europa y con la distancia las cosas mejoraron, pero al principio lo pasé mal, muy mal.

Se te ve muy bien con Israel, tu marido, pero, ¿crees que las personas trans lo tienen más difícil a la hora de encontrar el amor?

No. Yo tengo amigas trans que están casadas, amigas tras que tienen hijos, amigas trans que se divorcian… Me pasa lo mismo con amigas heterosexuales, con amigos gays, etcétera. Eso depende de cómo gestione cada uno sus relaciones, no tiene que ver con un género en sí.

De un tiempo a esta parte te has convertido en un rostro muy conocido, ¿cómo llevas eso de que te reconozcan por la calle?

¡Fenomenal! A mí me encanta. La visibilidad te da poder. Desgraciadamente, el ser conocido hace que no se atrevan a burlarse de ti o que no lo hagan enfrente de ti como le pasa a muchas otras personas trans, la visibilidad hace que no te falten al respeto y que tengas a los medios de comunicación como apoyo. En este sentido, yo he llevado fenomenal el ser una persona conocida, he sabido valorar todo ese reconocimiento y lo he utilizado como refuerzo.

¿Se le da suficiente cabida en televisión a las personas transexuales o es necesario que se les dé una mayor visibilidad?

En la televisión hemos tenido como una visibilidad extraña. Siempre se nos relacionó con el mundo del freak show y creo que ahora deberíamos entrar en una nueva etapa en la que se hable de personas trans profesionales. Que hablen de su libro o de su carrera; que no solo se muestren conflictos como pasaba con Nova o La Veneno. Ellas me parecen una maravilla, pero creo que ha llegado el momento de dar un nuevo paso y que se vea a las personas trans desde otro enfoque.

¿Cuáles son tus próximos proyectos?

Tengo un proyecto muy, muy, muy grande en Málaga, en la Térmica, para después del verano. Se trata de la visita de John Waters y una exposición que se llama ‘Cultura basura, el gusto por el mal gusto’. Y lo otro muy, muy, muy importante es que voy a crear mi propia fundación para apoyar a las familias y a los menores trans. Creo que es el momento en el que puedo tener mi propia fundación porque he vivido muchas situaciones en primera persona. Vienen muchas personas a la galería a hablar conmigo, escucho sus historias y creo que puedo ayudar.

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