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El tío Oscar se hace un lifting

Bru Romero

Es normal que a sus 88 años, el galardón más importante de la industria cinematográfica americana haya decidido pasar por quirófano para lucir con más brillo, en la ceremonia que tendrá lugar el próximo domingo de madrugada.

Los nervios están a flor de piel, no hay un claro favorito y ya los actores y actrices de Hollywood (previa invitación) van dando las últimas vueltas a sus looks para la gran noche, pero y ¿qué sabemos de la estatuilla? Decidido a ser el verdadero protagonista de la noche, el tío Oscar pone tierra de por medio y se olvida de cualquier quiniela, durante unos días, para someterse a unos pequeños retoques. Unos cambios necesarios para un hombre de su edad y con los que pretende volver a posar como lo hacía en las primeras ediciones.

Una labor que llevará acabo la empresa Polich Tallix que sustituye a la que desde 1982 llevaba cuidando de él, la casa R.S.Owens. Mientras que la segunda seguirá encargándose de los otros premios que a lo largo del año ofrece la Academia, P.Tallix somete a las 3.000 estatuillas a repartir, a una serie de mejoras que no se notarán apenas. Ayudados por la tecnología 3D, el objeto decorativo más deseado por sus destinatarios mantendrá los 35 cm de altura y sus 3,5 kilos de peso, mientras que su diseño y aleación vuelven a los orígenes, fechados en 1929, cuando George Stanley transformara la idea de Cedric Gibbons, en bronce.

Un premio que brillará gracias a los 24 quilates de oro con que se cubrirá y que una vez realizados los cambios pertinentes y pasados los días de descanso, se lanzará imbatible a hacerse con el escenario del Dolby Theatre, donde un año más todos querrán abrazarlo y solo los elegidos por el tío Oscar volverán a casa bien acompañados y habiendo hecho historia.

¿Quieres saber la evolución de la estatuilla desde 1929 hasta nuestros días? Nada mejor que echar un ojo a los que consiguió Katharine Hepburn (abajo), la actriz que más Oscar ganó y que nunca recogió. Una estrella.

 

1934. Gloría de un día

1968. Adivina quién viene a cenar esta noche

1969. El león en invierno (ex aequo con Barbra Streisand por Funny Girl)

1982. En el estanque dorado

 

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Para los curiosos cinéfilos, podemos decir que la Hepburn si llegó a subirse al escenario pero no a recoger ninguno de esos premios sino para darle el Irving G.Thalberg al productor Lawrence Weingarten. Abajo la prueba.