Burt Ward, US actor, and Adam West, US actor, both in costume as the 'Dynamic Duo' in a publicity still issued for the television series, 'Batman', USA, circa 1966. The television series featuring DC Comics characters, starred West as 'Bruce Wayne' and his alter ego 'Batman', and Ward as 'Dick Grayson' and his alter ego 'Robin'. (Photo by Silver Screen Collection/Getty Images)
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El Batman de la televisión cumple 50 primaveras

Bru Romero

Puede que algunos se decanten por Christian Bale, otros que se decidan por Michael Keaton o incluso aquellos que son fieles a George Clooney, pero si hay un Batman que supera a todos los demás es sin duda, el que interpretó Adam West para la cadena ABC allá por la década de los 60. Un batman camp, divertido, bizarro y con mucho rollo pop que entretuvo a más de una generación (¡benditas sean las reposiciones!) y que este mes cumple 50 años.

Todo comenzó el 12 de enero de 1966, día en el que la cadena ABC emitía el primer episodio de la que sería una de las series más recordadas pese a su corta vida en antena. Solo lo bastaron tres temporadas para meterse a un público de todo tipo y condición en el bolsillo. La historia del millonario filántropo, ciudadano de Gotham City, que tiene doble personalidad creado por Bob Kane y Bill Finger se convirtió en todo un éxito en su formato televisivo.

Una gran oportunidad y reconocimiento para el actor Adam West que durante 120 episodios se vistió de murciélago al servicio de la ley y el honor de una ciudad que luchaba contra la violencia y que ayudado por su colega Robin (Burt Ward), y de vez en cuando por la bella Batgirl (Yvonne Craig), tuvo que enfrentarse a los ya míticos Pingüino, Joker, Enigma, Cascarón e incluso a Liberace o Zsa Zsa Gabor como villanos invitados. ¿Puede haber algo más mágicamente irreal?

Una serie que pasadas cinco décadas ha quedado para la memoria de aquellos que disfrutamos de ella en numerosas programaciones posteriores,  que esperábamos a esa sintonía con acordes de guitarra surfera, propia de la época, y a la cabecera diseñada por Neal Hefti para saber que los próximos 30 minutos iban a ser un ir y venir de malos malísimos, bat-herramientas, experimentos en la bat-cueva y un dispendio a todo color de referencias kitsch, que aunque en ese momento no lo supiéramos, han marcado nuestra sique.

¿Te acuerdas?