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Adele, la cantante más campechana de Barcelona

Daniel Mercado

El concierto de la intérprete de Rolling in the Deep en el Palau Saint Jordi de Barcelona ha sido todo un éxito y su actitud cercana y natural ha conquistado (si cabe) aún más a sus fans.

Adele tiene mucha amargura en su interior y escuchar sus canciones en un día bajo nos asegura sacar el paquete de kleenex, el bote de nocilla y, por qué no, el DVD de Bridget Jones. A los que nos va más la marcha no podemos entender del todo sus lamentos continuos pero tiene una legión de fans que muchas veces son acusados de tener la misma sangre de horchata que los que adoran a Lana del Rey (información contrastada, me abstendré de expresar si mi opinión coincide o no).

No, en serio, que no se enfaden los daydreamers (nombre por el que se conoce a sus fans). Tenemos que reconocer que todos nos sabemos sus canciones y hemos hecho la bromita fácil de Hello… It’s me cuando nos dicen ¿quién es? después de llamar al telefonillo. Resulta que Adele, además de tener vozarrón y de ser ya una artista consagrada, es más maja que las pesetas y se ha paseado por su concierto en Barcelona como pez en el agua haciendo bromas y comentarios personales. ¡Hasta le ha dedicado una peineta a los paparazzis! Di que si, pa’ que vuelvan.

Por si fuese poco entre anécdotas y risillas ha admitido también que la última vez que visitó la ciudad condal se pilló una borrachera de sangría, con vómitos incluidos. ¡Qué estupendo sería coincidir con Adele borracha en un bar! Claro está, antes de que le de la indigestión y acabe como la niña del exorcista y siempre que no seas uno de sus ex novios a los que dedica sus temas llenos de rencor. Que sí, que no debe de ser una mujer fácil pero, ¿y qué? Tampoco lo es Taylor Swift y se pasea por ahí como toda una it girl santurrona sin que nadie la critique.

Concluyendo, Adele, que puede que nos aburran tus canciones pero eres muy salada y queremos invitarte a sangría, salmorejo y tortilla de patatas. Verás como si empapas un poco no terminas vomitando. Mientras tanto, nos quedamos viendo tu vídeo y te decimos Hello from the other side!

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Brits 2016

Bru Romero

Ayer era la noche de los Grammy made in Britain y como no podía ser de otra manera Adele y David Bowie se llevaron la casi totalidad de los aplausos. Nada más y nada menos que cuatro galardones en las categorías principales se llevaba la primera y una ovación más que merecida el camaleónico Bowie tras los discursos de Annie Lennox y Gary Oldman.

Por el escenario pasaron Coldplay con su canción Hymn for the weekend, Tame Impala (que recogían premio a la mejor banda internacional), Jess Glynne y su efervescente Hold my hand, Kylie Minogue que otorgaba el premio a James Bay como mejor artista masculino y Diplo que hacía lo propio con su partner in crime Justin Bieber que ya se había marcado un numerazo mano a mano con Bay, mezclando Love yourself y Sorry. Sin duda, una de las actuaciones de la noche.

Con la gala ya más que caldeada con el fuegote de un Justin Bieber que hizo del espectáculo su particular su show, llegaron Rihanna y sus visuales para sus canciones Consideration y Work. El cantante Drake volvía a levantar el aplauso caliente de la audiencia con el perreo que se marcaba con Ri-Ri. El share ganaba enteros y la cámara giraba la cabeza para otro lado. Cosas del directo.

Después de una olvidable actuación de Little Mix, en riguroso playback (¿es legal?), Björk se hacía con el premio a la mejor solista internacional femenina, derrotando Meghan Trainor y Ariana Grande (las favoritas) y dando las gracias formato virtual (¿lo hubiéramos imaginado de otra manera?)

Llegaba el tiempo para recordar a Bowie y fueron Ashes to ashes, Heroes y Life on Mars? (interpretados en medley por The Spiders from Mars) los acordes que más lágrimas hicieron soltar al respetable, un público que recobraba la flema inglesa con la actuación de The Weekend, interpretando una prohibida The Hills (cada vez que tocaba decir fuckedAbel Makkonen Tesfaye miraba para otro lado de manera epiléptica). Poniendo el broche final a una gala aceptable llegaba Adele, clara triunfadora de la noche con su When we were Young que para tranquilidad de sus fans fue impecable ya que no tuvo problemas con el micro y el sonido, en general, como en su pasada actuación en los Grammy.

Para aquellos que echen de menos a One Direction, decirles que solo ganaron el premio a mejor vídeo y no estuvieron todos. Una pena. ¡Nos vemos el año que viene!

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