goldenglobes_10
PUBLICIDAD

Los Globos de Oro caen rendidos ante Meryl Streep (y a ritmo de musical)

Bru Romero (@gorgeousbru)

Que la gala de los Golden Globes comenzara con un número musical coreografiado al mismo son que los flirteos de la película de Damien Chazelle, La La Land, hacía presagiar lo que al final se hizo realidad: que el musical sobre la ciudad de Los Ángeles se alzaba con los 7 premios a los que estaba nominado. Una proeza nunca vista en la historia de los premios que reparte la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood (nada más ni menos que 74 años ya) y que afianza el camino de esta comedia musical ante la cada vez más próxima posibilidad a hacerse con el Oscar a mejor película del año. Y si no al tiempo.

Una noche donde la ciudad donde todos los sueños se convierten en realidad se homenajeaba a sí misma y que permitía al imponente de Ryan Gosling, Emma Stone, Damien Chazelle y Justin Hurwitz (banda sonora) llevarse 4 de los 7 premios a los que pretendía la cinta durante la noche.

Una velada en la que también brillaron con luz propia películas como Moonlight de Barry Jenkins que se hizo con el premio a mejor película dramática o Manchester by the Sea que perdía el suyo frente a la anterior pero que permitía que su prota, Casey Affleck, se alzara con el suyo por su papel de Lee Chandler.

goldenglobes_0

El baile de nombres permitió que Isabelle Huppert se viera clara vencedora en el rango de actriz dramática por la película francesa Elle (que también ganó el de mejor película en lengua no inglesa), así como Viola Davis como actriz de reparto por Fences y Aaron Taylor-Johnson que subía como un Hércules a recoger su primera nominación por su Ray Marcus de Nocturnal Animal, la película de Tom Ford que si no fuera por este premio hubiera sido, aún más, una de las grandes olvidadas.

En el apartado televisivo, The Crown, Atlanta y Ryan Murphy con su miniserie The People v.O.J. Simpson: American Crime Story se ganaban a pulso el honor de ser las abanderadas catódicas del drama y la comedia de 2016, mientras que Claire Foy (The Crown), Billy Bob Thornton (Goliath), Tracee Ellis Ross (black-ish), Donald Glover (Atlanta), Sarah Paulson (American Crime Story), Olivia Colman (The Night Manager), Hugh Laurie (The Night Manager) y el guaperas de Tom Hiddleston (The Night Manager) se repartían los premios como buenos compañeros en la pequeña pantalla.

Sin duda, una de las galas más perfectas (que no, excesivamente divertida) de los Golden Globes que se recuerdan. Una de las más blancas también, gracias a la labor de un anfitrión (Jimmy Fallon) al que le falló quizá un poco de gancho de izquierda (y el telepromter) para enfrentarse a unos premios en los que la rebeldía y la incorrección son ya señas de la casa. Un devenir de los acontecimientos sin ningún sobresalto o voz más alta que otra que se atrevió a romper, a los postres, la leyenda Meryl Streep.

La becaria en estas lides, Streep, casi sin voz pero con una presencia en el escenario que ya la quisieran para sí muchos, agradecía su premio honorífico Cecil B. DeMille que recogía de manos de su amiga Viola Davis, rompiendo una lanza por las minorías, las libertades y los derechos sociales. Un canto a la humanidad que enarboló con esa voz que obliga a escucharla y con la sabiduría y elegancia de quien se sabe reina de Hollywood.

Un aplauso al unísono de un Hollywood que se vuelve a dar una palmada en el hombro por lo bien que hace las cosas (y es que es verdad). Vítores en una madrugada europea en la que las estrellas brillaron más que nunca, los actores lucieron impecables con sus etiquetas rozando la perfección y tras la que no dejamos de tararear y/o musitar esos acordes tan pegadizos del City of Stars de La La Land. ¡Nos vemos en los Oscar!

Y ahora, disfruten con algunas de las fotos con las que la pareja de fotógrafos Mert&Marcus quisieron inmortalizar la noche…

PUBLICIDAD

Inez and Vinoodh fotografían los Globos de Oro

Bru Romero

Quizá no fuera una noche de grandes quinielas, mejores interpretaciones, absolutos perdedores o celebrados monólogos, de esos actores americanos que nos hacen enmudecer a cada caída de ojos, pero de lo que sí hubo fue de suficientes estrellas por metro cuadrado y litros de Möet & Chandon para que éstas estuvieran a gustito, olvidando a ratos que estaban siendo filmadas de principio a fin de la gala.

Una gala que reuniendo a actores de la pequeña y gran pantalla, tuvo divertidos guiños al mundo de la moda (solo hay que ver el premio que Tom Ford y Lady Gaga dieron en conjuntada armonía), contando además como fotógrafos oficiales con la pareja formada por Inez van Lamsweerde y Vinoodh Matadin, más conocidos en el mundo de la moda impresa como Inez and Vinoodh.

Labor que hicieron en blanco y negro y que como si de un editorial de moda se tratara, retrataron a cada una de las estrellas de la noche. Instantáneas compartidas en Instagram al minuto y que captando las miradas de Jon Hamm, Jared Leto, Sylvester Stallone, Tom Ford, Kate Winslet, Lady Gaga, Oscar Isaac, Ridley Scott y demás replicantes hollywoodianos sirvieron para ofrecer ese toque de nostalgia pero potente star system que tanto gusta en la meca del cine.

Una velada en la que se volvió a exudar moda, como gotas de champaña corrían por las venas de los nominados y exultantes ganadores y en la que aquello del there’s no business like show business resonaba en la cabeza de aquellos que madrugamos con cara de no haber descansado lo suficiente pero habiendo sido testigos de la magia de Hollywood, otro año más.

¿Quieres echar un ojo a las fotografías de la pareja danesa?