klein_1
PUBLICIDAD

Rusia acusa a Calvin Klein de incitar al fervor homosexual

Bru Romero

Rusia, esa gran amiga de las libertades, parece haberle declarado la guerra a Calvin Klein. El motivo de semejante movimiento bélico es el último anuncio que viraliza su perfume unisex CK2 y que invita a la buena onda como primigenio motivo de unión entre personas. Un leit motiv al que parecen sacarle punta las autoridades rusas que muy lejos de ver desenfado y alegría en las imágenes, ven como la marca yankee incita a la homosexualidad sin el menor miramiento.

Pese a que todavía no se ha denunciado legalmente el caso, la región costera rusa de Arcángel parece haber abanderado el movimiento castigador de esta nueva campaña alegando que las imágenes en cuestión no son otra cosa que propaganda gay, vulnerando así la ley vigente anti-homosexuales creada por Putin y su gobierno, en la que se castiga cualquier información sobre “relaciones sexuales no tradicionales” y en la que no se hace mucha diferencia entre pedofilia y homosexualidad (muy interesante).

Filmada en Puerto Rico por uno de los hombres de nuestro nuevo número en papel (#springedition) Ryan McGinley, la campaña muestra a diferentes parejas festejando a su manera y con emoción la vida. Imágenes que se van sucediendo durante un 1 minuto de duración y en las que las parejas formadas por los modelos Dakota Garrett y Kyle Mobus o las hermanas Baylee y Kelsey Soles parecen haber despertado la ida de olla del Kremlin y las tres cuartas partes de la población rusa que aún siguen pensando que la homosexualidad no tiene que ser aceptada.

Ideología medieval, por no retrocedernos al Paleolítico, que de imponerse si dentro de 2/3 semanas se llega a la conclusión de que sí incumple la ley, obligará a la firma americana a aflojar el millón de rublos (12.000€) al que podría ascender la multa. Un aplauso, por tanto, para aquellos que formando parte de ese 16% de rusos que aceptan la homosexualidad, aún siguen viviendo un país tan open minded. Where are our calvins?