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Dime si está a la venta y te diré si es de Tom Ford

Bru Romero

Muchos se llevaron las manos a la cabeza cuando Burberry, hace unas temporadas, decidió presentar su nueva colección y ponerla en venta ese mismo día. El mundo de la moda quedaba absolutamente alterado por el giro comercial que  la casa inglesa daba, levantando ampollas pero descubriéndose como una interesante maniobra para acercarse aún más a la demanda del cliente y al horror de tener que esperar 6 meses para llenar nuestros armarios con ella.

¿No tener que esperar meses para poder lucir lo que acabamos de ver sobre la pasarela? Un sueño al alcance de quien se lo pudiera permitir y ante el que Tom Ford recoge el testigo como no podía ser de otro modo, marcándose su particular Show now, sell now. Y es que el diseñador de Tejas siempre ha demostrado lo mucho que le interesa mantener esa imagen de exclusividad terrenal que no todos practican y que pese a ser controvertida, sí ha hecho de él uno de los diseñadores más tenidos en cuenta en el sector.

De la colección, a la venta en dos de los establecimientos que más han mimado a Ford desde el fervor fashionista que propagó durante su estancia en Gucci (Harrods en Londres y Bergdorf Goodman en Nueva York) y ante la que tuvieron que firmar contratos de confidencialidad, los trabajadores que se encargaron tanto de su pedido como de su exposición en las tiendas, podemos ver que es una vuelta a esa época del hombre elegante, bon vivant y amante de un buen guateque (ahora afterwork, afterhour o todo lo que evoque buena música, mejor compañía y combinados a granel) con un pequeño twist a ritmo discotequero.

Outfits que bien podrían haberse lucido en aquellas atrevidas noches de Studio 54, en las que las celebrities se agolpaban por la pista y Donna Summer no dejaba de sonar. Mucho terciopelo, cuellos vueltos en canalé, sobrios pero imponentes abrigos de espiga, estampados setenteros, cortes impecables pero con cierta tendencia a lo oversize y el placer de poder hacerte con todas las prendas a la de ya y sin listas de espera. Buena jugada. ¡Tom, te queremos!

 

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