NEW YORK, NY - OCTOBER 20:  Models pose backstage at the BALMAIN X H&M Collection Launch at 23 Wall Street on October 20, 2015 in New York City.  (Photo by Slaven Vlasic/Getty Images for H&M)

¿Y si quiero un Balmain de H&M?

Bru Romero

Mucho se ha hablado de la última colaboración de los almacenes suecos H&M con la firma parisina Balmain. Las redes han explotado con comentarios del tipo “¡Ya, pero eso no es realmente un Balmain!”, “¡Creen que van de Balmain, pero no lo es!” o “Balmain, ¿what?”. La web de la cadena de tiendas se colapsó la mañana de la venta y ahora Ebay lanza muchas de las prendas con su precio duplicado. ¿A qué se debe esta fiebre?, ¿y si yo lo que quiero es un Balmain de H&M?

“A los 18 años hice cola para comprar la colección de Karl Lagerfeld y después de 10 años estoy lanzando la mía propia”. Con estas palabras explicaba Oliver Rousteing, joven director creativo de Balmain, su alegría por lanzar su colaboración más low cost. Una manera de bajar a la calle y ofrecer a sus miles de seguidores, sobre todo en Instagram, un poquito de esa #balmaination que abandera. Una vuelta al sentimiento más groupie, al deseo más encarnizado por poder hacerse con un pellizco de esa moda para los que más tienen y que por un día se “adapta” a la renta de los curritos de a pie. Diseños Balmain pero con materias primas H&M. Precios mucho más baratos que los originales pero un divertido desembolso para ese pequeño grupo de elegidos que gracias a su espíritu caníbal, cuenta hoy con la preciada joya para H&M en su armario.

PARIS, FRANCE - NOVEMBER 05: Olivier Rousteing poses with Marveen Saada who arrived at 2am to be the first customer during the Balmain X H&M Collection Launch at H&M Champs Elysees on November 5, 2015 in Paris, France.  (Photo by Pascal Le Segretain/Getty Images  for H&M)

Pero ¿verdaderamente quien compra su prenda fetiche de la colección, sabe lo que está comprando? Sin dudarlo. A nadie se le ocurriría decir que luce una creación de la marca francesa, a sabiendas que son prendas lo suficientemente visuales como para saber de dónde han salido. Los fanáticos de Balmain siguen comprando en Balmain, de la misma manera que los fanáticos de las colas por hacerse con algo que otro no va a tener, seguirán siendo fieles al gigante sueco. A nadie le amarga un dulce por mucha diferencia que haya con el original y únicamente si se es un pureta fashion o si de ninguna manera se está dispuesto a dormir al raso por hacerse con un abrigo, vestido o camiseta de esta colección snob, se criticará a quien lo haga.

Que cada uno compre donde quiera, que cada cual gaste su dinero donde así le guste, la #balmaination ha sido todo un éxito y Rousteing puede estar muy orgulloso de haberse convertido en el capitán general de esta temporada. H&M se frota las manos no con las ventas, sino con su impacto en redes sociales a golpe de hashtag. Los que hayan conseguido hacerse con una bolsa negra que la guarden de miradas envidiosas. Es el triunfo de la generación H&M, de la alta moda que disfruta tonteando con la moda más de calle, más asequible y nos alegramos por ello. Más aún si gracias a este encuentro, los Backstreet Boys se reunieron para la presentación de la colaboración en París. ¡Así, sí! Cada uno se queda (y alegra) con lo que quiere.

 

attends the BALMAIN X H&M Collection Launch at 23 Wall Street on October 20, 2015 in New York City.

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