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¿Por qué vas a ligar más en verano?

FRAN PATIÑO

Muchas canciones hablan de los efectos que la época estival tiene en los asuntos amatorios. Las subidas de las temperaturas no solo vienen acompañadas de las ganas de darse un chapuzón y de tomarse algo fresquito, no, al parecer además estamos más predispuestos a practicar el arte de ligar. Lo avala una gran prueba que es el hecho de que los amores de verano son todo un clásico que se repite año tras año. Ya lo decían Sonia y Selena, “cuando llega el calor los chicos se enamoran”. Analizamos más en profundidad el tema y te contamos por qué.

Más tiempo libre

Si durante el resto del año sueles estar liadísimo porque lo de tu agenda es un no parar, cuando llega el verano la cosa se relaja y tienes más tiempo para dedicártelo a ti mismo. Es entonces cuando tus aplicaciones de dating comienzan a echar humo, porque no eres el único que asoma la patita cuando el calor aprieta. Ahora sí que puedes centrarte más y mejor en encontrar un apaño y quién sabe si algo más.

Se sale más

Sales más por el día, por la tarde, por la noche. Como así ves y te dejas ver, tienes más posibilidades de que ese alguien que te gusta se cruce en tu camino o seas tú el que pase por delante de a una persona que se quede prendada de ti. Como está todo lleno de terrazas y el sol acompaña, lo de quedar para tomar una cerveza “y lo que surja” facilita mucho las cosas.

Menos ropa

En verano se va mucho más fresquito, así que lo de las camisetas de tirantes y los pantalones cortos ayuda mucho a que unos se fijen en otros y acaben saltando chispas. Todo se luce más, todo se ve mucho más y por fin encuentras la respuesta a ese por qué que te preguntabas cada vez que ponías un pie en el gimnasio. Ahora esos bíceps que tapaban aquel jersey de lana y aquel abrigo quedan al descubierto con un tono dorado al sol que no deja a nadie indiferente.

Las piscinas y las playas

Y si por la calle se va con menos ropa, ya te puedes imaginar que las piscinas y las playas se convierten en un centro neurálgico del ligoteo. Ahí sí que se deja poco a la imaginación. Los minúsculos bañadores mojados por los chapuzones hacen que todos parezcan mucho más sexys. En la playa y en la pisci todo se magnifica. Las hormonas están como en un tablao flamenco y los cruces de miradas son un no parar.

La canción del verano

Aunque es fácil acabar hasta el gorro de escucharla, lo cierto es que la canción del verano ayuda a ligar. La letra picantona que suele tener y el baile sexy que la acompaña hace que al bailarla en el chiringuito, en la discoteca o en el chill out todos se acerquen un poco más. Así que puede que el chico al que mirabas desde la otra punta de la pista ahora esté a un metro de ti bailando el Despacito.

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