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Tom Ford y Marc Jacobs tienen una enemiga en común

Bru Romero (@gorgeousbru)

Si hay algo que no se le puede negar a Donald Trump es su facilidad para convertirse en la persona más odiada del momento, pese a haber contado con el favor de las urnas. Un concentrado de puro egocentrismo, malos sentimientos y peores políticas que arrasa por donde pisa y que como Atila (rey de los hunos) va añadiendo un daño colateral tras otro según pisa la hierba. ¿El último? Los diseñadores Tom Ford y Marc Jacobs se niegan a vestir a su mujer Melania. ¡POBRE!

“Hace unos años ya se me pidió que la vistiera y me negué. No es para nada mi imagen”, explica rotundo Ford. Opinión que se enfrenta a la realizada unos días por su compañero de profesión Tommy Hilfiger que comentaba que “cualquier diseñador tendría que estar orgulloso de poder vestirla”. Really?

“Mi ropa es demasiado cara. Incluso si Hillary Clinton hubiera ganado no debería vestir mis diseños. No estaría bien visto para una persona que gobierna un país, una persona que nos representa a todos”, continúa el diseñador tejano movido más por temas sociales que por los exclusivamente políticos.

Sin dejar que la fiesta decaiga, el diseñador Marc Jacobs se suma al mismo sentimiento y explica que no tiene el más mínimo interés en vestir a la que pronto será la primera dama eslovena de los Estados Unidos. Según Jacobs, todas sus energías estarán puestas en ayudar a aquellos que sufran las políticas de Donald Trump y su corte de colaboradores. Se puede decir más alto pero no más claro.

¡Que levante la mano quién quiera vestirla! No, Melania… ¡tú, no!

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