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Carlos Bardem: “Lo que ya no hago en redes sociales es alimentar a trolls ni discutir”

FRAN PATIÑO

El próximo jueves 27 de abril el canal AMC estrenará en exclusiva en España ‘The Son’, su nueva serie original en la que el actor Carlos Bardem comparte protagonismo con el mismísimo Pierce Brosnan. Bardem dará vida al patriarca de la última gran familia española del sur de Texas en esta serie basada en la novela homónima de Philipp Meyer. A pocos días del estreno, en L’Officiel Hommes hemos entrevistado al afamado actor español.

 

Carlos Bardem as Pedro Garcia - The Son _ Season 1, Gallery - Photo Credit: James Minchin/AMC

 

¿Qué diferencias encuentra un actor entre trabajar en una serie y hacer cine?

Hay series y series, y hay películas y películas. Yo intento apostar por proyectos en los que tengo mucha fe porque sé que son extremadamente buenos, como es el caso de la serie ‘The son’. La diferencia que te da una serie respecto al cine es que tienes la posibilidad de desarrollar mucho más un personaje.

¿Qué aporta ‘The son’ en este momento en el que el mercado está plagado de series?

Te hace volver la vista hacia un western épico desde una narrativa muy moderna y actual. Se tratan temas como el racismo, la violencia, la xenofobia… que son absolutamente modernos.

¿Cómo definirías a tu personaje en la serie?

La serie tiene su origen en una novela maravillosa, ‘The son’ de Philipp Meyer, y yo diría que los personajes tienen cualidades que deben a ese orígen de buena literatura, cualidades shakesperianas. Todos los personajes son seres humanos complejos sometidos a situaciones extremas… y ahí cada uno va a mostrar lo mejor y también lo peor que lleva dentro.

¿Cómo ha sido la experiencia de trabajar con un actor como Pierce Brosnan?

Me ha aportado la satisfacción de conocer a un ser humano increíble, a un tío absolutamente entrañable, de trabajar con un muy buen actor. Es un actor muy generoso, te hacía muy fácil trabajar con él. Me he reafirmado en la convicción de que cuanto más grandes son, más normales y más sencillos. Es un placer.

¿Qué diferencias hay entre trabajar dentro y fuera de tu país?

La principale diferencia es lo que te rodea mientras trabajas, y eso tiene mucho que ver con los presupuestos. En sitios como EEUU trabajar con presupuestos muchísimo más holgados permite más detalle en todo, más tiempo… y eso repercute para bien en tu trabajo. Pero el proceso del actor es el mismo en un corto independiente que en una superproducción.

¿Crees que en España se está apostando más por el mundo de la ficción últimamente?

Yo creo que sí, que en España se están haciendo cosas muy buenas desde hace ya tiempo y todo apunta a que se van a hacer cosas mejores. Estamos entrando en esa corriente de televisión buena, moderna, con historias interesantes y personajes complejos que tanto admiramos cuando llegan de fuera.

¿Cuál es el proyecto de tus sueños?

Yo soñaba con estar en dos series este año en España. Una era ‘La peste’ de Alberto Rodríguez, pero no pudo ser; y otra era ‘La Zona’ de los hermanos Sánchez-Cabezudo, en la cual estoy, por lo cual es un sueño cumplido porque… ¡son unos tipos con tanto talento! Era uno de mis sueños más inmediatos.

¿Y a qué proyecto dirías que no sin pensarlo?

Nunca interpretaría nada que fuese en contra de lo que yo creo y que justifique cosas que yo detesto. Nunca interpretaría a un racista, a un fascista o a un extremista religioso si no es para denunciarlo o para mostrarlo como un ser humano equivocado. Nunca interpretaría nada que ensalzara ese tipo de valores.

De todas las series y películas que has hecho, ¿cuál la que más te ha marcado?

De todas te llevas algo. Para mí hubo un antes y un después con ‘Celda 211’ y tengo un gran recuerdo de aquel rodaje porque éramos un grupo de amigos enloquecidos. Soy poco de mirar hacia atrás, me gusta vivir hacia adelante. Siempre estoy como ansioso por lo que vendrá. Tengo curiosidad por saber qué personaje me está esperando a la vuelta de la esquina.

¿El físico de un actor le limita para ciertos papeles?

Evidentemente, el físico te condiciona. Yo creo que con esta cara de bestia que tengo siempre me dan señores como muy intensos, cuando en realidad soy una bellísima persona y un señor muy simpático, a la vista está [ríe]. Pero yo creo que es una lucha constante del actor por salirse de ese molde y demostrar que puede hacer otro tipo de cosas. Hay que demandar esa falta de imaginación por parte de los directores de casting, que se atrevan a verte en cosas que no sean como las que ya has hecho.

Eres una persona muy activa en redes sociales, ¿Son un buen escaparate?

Son información o desinformación en tiempo real. Pueden servirte para expresarte en un momento dado. Lo que sí tengo muy claro es que lo que ya no hago en redes sociales es alimentar trolls ni discutir, ni perder un segundo de mi tiempo. Tampoco hay tanto espacio para la reflexión. Por ejemplo, lo que se hace en Twitter es emitir titulares. En 140 caracteres ni yo voy a convencer a nadie de nada ni a mí me van a convencer. Yo he aprendido la maravillosa sensación del bloqueo. Cuando me tocan las narices, bloqueo.

Como actor, ¿le das mucha importancia a tu imagen?

Me encantaría preocuparme mucho de mi imagen, pero no tiene mucha solución ni pidiendo milagros a Lourdes… Por más que me intente yo embellecer los resultados no son satisfactorios, así que no vivo demasiado preocupado por eso, la verdad. Entiendo que los compañeros y compañeras que lo hacen es porque son muy guapos y les da como para preocuparse de su imagen, pero cuando tu imagen es esta, es absurdo hacerlo.

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